Informó que los intentos de suicidio fueron 181 en 2019, que durante la pandemia por coronavirus "se bajó a casi la mitad" y que "este año, hasta junio, van siete intentos de autoeliminación".
"Inisa ha sido un oasis", señaló, en referencia a la baja de intentos de suicidio, la reducción de horas de encierro de los menores, y afirmó que hoy "no hay hacinamiento". Señaló que hubo "cero fugas en 2022" y agradeció a los funcionarios.
Esta reducción de las cifras responde al trabajo de cada centro en tratamientos terapéuticos; la práctica sostenida del deporte; las actividades en la comunidad y la contención emocional que reciben los adolescentes recluidos, sostuvo.
La titular del Inisa consideró que la inversión para incentivar a la práctica de deportes fue una herramienta, que sobre todo, durante la emergencia sanitaria, contribuyó al descenso de las cifras de la referida problemática. A través del sentido de pertenencia de los adolescentes a un equipo, el aumento de la disciplina y el respeto hacia las reglas de juego, se logró fortalecer la tolerancia a la frustración, y disminuir el nivel de violencia, aseguró.
Añadió que el incremento de las oportunidades para los jóvenes internados es otro de los factores que colaboraron a promover ese cambio, como la incorporación a la oferta educativa existente de la acreditación de haberes por parte de la UTU y la realización de salidas didácticas y otras actividades.