De acuerdo a lo manifestado por los especialistas, el agua en este estado sólo servira lavar la ropa, trapear el piso y usarla para saneamiento.
Es por eso que ya no se le llamará agua potable, ni bebible, sino “agua sanitaria”, es decir que lo que saldrá de las canillas ya no podrá utilizarse ni siquiera para lavar los platos, y menos para cocinar o beber.
¿Cuándo llegarán las lluvias?
Los meteorólogos han dado diferentes visiones en los últimos días. El asesor del Instituto Uruguayo de Meteorología (Inumet), Mario Bidegain, considera que recién en el mes de setiembre la situación podría comenzar a normalizarse por la llegada de abundantes lluvias.
Esta es la perspectiva con la que está trabajando el gobierno que viene realizando una serie de obras pensando en la llagada de abundantes lluvias para esa época, sin embargo, no todos los pronósticos son igual de alentadores.
Nubel Cisneros, por su parte, es más pesimista y señala que los modelos muestran precipitaciones abundantes recién a fines de noviembre o principios de diciembre, lo que significa que tenemos para cinco o seis meses más con esta situación.
Por este motivo, todas las fichas están puestas en las obras que puedan hacerse para paliar la crisis. El directorio de OSE aprobó esta semana un presupuesto de 34,7 millones de dólares, para la ejecución de un proyecto que supone bombear agua del San José hasta la zona de Aguas Corrientes, con un entramado de 13 kilómetros de tuberías.
Lacalle Pou dijo que esto podía estar listo opara julio, pero desde OSE no tienen la misma confianza aunque son seis las empresas que están trabajando en ello.