Tras el encuentro Leal dio una conferencia de prensa en la sede del FA en donde dijo que “esta reunión perfectamente podría haber sido un mail”.
Destacó que propuso que la mesa de partidos políticos "recibiera a organizaciones sociales, sindicales y académicas que están especializadas en estas áreas, para poder alcanzar un acuerdo, porque estamos convencidos de que en política de seguridad es posible alcanzar acuerdos, como se alcanzó en el 2010, como se alcanzó en el 2016, a pesar de que puede haber diferencias”.
Para leal en el gobierno "no creen que sea posible ningún tipo de acuerdo ni de proceso para construir políticas de Estado”.
“Yo estoy decepcionado, sorprendido, un poco enojado también por la puesta en escena que hizo el Gobierno, inflando un escenario que terminó siendo una pompita de jabón que se desvanece en el aire”, subrayó.
"Esta reunión es algo así como una montaña que parió un ratoncito, porque ni siquiera un ratón es […] Pensábamos nosotros que era el inicio de algo y terminó siendo el final de la nada”, subrayó.
Documento con propuestas
Durante la reunión Leal anunció que el FA promueve un conjunto de acciones que incluyen un plan de “prevención de homicidios” y el traslado de la elaboración de estadísticas de delitos al Instituto Nacional de Estadística (INE).
Propone también la conformación de dos subsistemas especializados en el Instituto Nacional de Rehabilitación (INR): uno enfocado en la privación de libertad y otro en medidas alternativas.
Un documento presentado por la fuerza política define cuatro áreas prioritarias para buscar acuerdos: diagnóstico conjunto; gestión del Ministerio del Interior y la Policía; rehabilitación y privación de libertad; e intervención “integral” en zonas críticas.
La meta, para el FA, debe ser “un documento de consenso” firmado antes del 31 de mayo de 2023 “que contenga el conjunto de propuestas acordadas”.
“La inseguridad es una de las principales preocupaciones de los uruguayos y es un serio problema instalado en el país”, sostiene el FA en el documento. Y agrega que 2022 “tendrá uno de los registros más altos de homicidios de la historia en el Uruguay y la diseminación de la violencia en diversas esferas de la sociedad está instalando dinámicas hasta ahora desconocidas de resolución de conflictos”.