La exdirigente sindical también cuestionó el tono de las críticas: “¿En base a qué se plantea que la responsabilidad puede estar en la conformación de la fórmula o el haberme elegido a mí, si la realidad es que la elección nunca estuvo ganada?”. Y pidió al partido hacer un “análisis real” en vez de buscar “una cabeza de turco”.
Las palabras de Ripoll, que reivindican la necesidad de autocrítica colectiva y mayor cercanía con la ciudadanía, ponen en tensión el discurso de figuras como Bianchi, que intentan personalizar responsabilidades en la estrategia de Delgado.
Ripoll vs Bianchi
La senadora había revelado que otro de los nombres barajados para la vicepresidencia fue el del exministro de Salud Pública, Daniel Salinas, aunque el líder blanco optó finalmente por Ripoll. Con la derrota consumada, Bianchi se preguntó con ironía “quién levanta esos muertos”, en alusión al pasado sindical y mediático de la exdirigente de Adeom.
Más allá de los cruces personales, el intercambio refleja una disputa más profunda: la dificultad del PN para procesar su paso de partido de gobierno a oposición, y la falta de una narrativa unificadora frente al triunfo frenteamplista. Mientras Ripoll señala al FA como “especialista en relatos” y advierte sobre la incapacidad blanca para contrarrestarlos, voces internas parecen más preocupadas por dirimir responsabilidades que por trazar un camino de reconstrucción.