A casi un año de la finalización de la emergencia sanitaria, Salinas afirmó que “fue muy acertado ir hacia la libertad responsable”, en vez de un “lockdown total”, un confinamiento obligatorio “que hubiera sido realmente muy difícil” de implementar. Respecto a las críticas que tuvo la estrategia de control de la enfermedad del gobierno, sostuvo que “siempre” estuvo “alineado con lo que proponía el GACH”.
A mediados del año pasado, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) publicó un informe sobre los “impactos sociodemográficos” de la pandemia en la región. De entrada, el documento marca que América Latina y el Caribe fue la zona “más afectada del mundo”, dado que si bien sólo tiene 8,4% de la población mundial, concentró 28% de las defunciones a nivel mundial, esto es, cerca de 1,65 millones de muertes por covid-19.
Según datos de la Cepal, Uruguay se ubicó en una posición intermedia en cuanto al promedio de muertes confirmadas por covid-19 en la región. El país que registró más defunciones en promedio fue Perú, con 6,3 muertes por cada 1.000 habitantes. Uruguay tuvo una tasa aproximada de 1,3 muertes por cada 1.000 habitantes, ubicándose por debajo de Brasil, Argentina y México, aunque por encima de Costa Rica, Cuba y República Dominicana. No obstante, el organismo internacional advierte que se trata de muertes por covid-19 “informadas”, que “pueden representar apenas una fracción del total de defunciones”.