El golpe se sintió fuerte en las filas del excomandante del Ejército, quien había salido públicamente a pedirle al presidente que revea su decisión, dándole la oportunidad de recapacitar y no prender fuego a la pradera de la colación.
Pero Lacalle Pou ya estaba harto de los desplantes cabildantes, harto de lo que para muchos jerarcas del gobierno eran "extorsiones" que el presidente soportaba con tal de mantener viva la coalición.
"En el fondo, esta fue una venganza de Lacalle, porque nadie puede negar que tiene un doble mensaje; por un lado muestra a la sociedad que no está dispuesto a aceptar ninguna clase de situación irregular en su gobierno, "venga de donde venga", y por otro, le manda un telegrama a Manini Ríos y a Cabildo Abierto, diciéndoles que no aceptará ni una más de sus extorsiones", dijo un alto dirigente nacionalista a Caras y Caretas.
La pelota está ahora del lado de Manini Ríos. ¿Aceptará que echen del gobierno a su esposa dejándola "sospechada" como responsable de una maniobra irregular? ¿O se atreverá a patear el tablero de una coalición debilitada a la que ya puso en jaque más de una vez?
Cabildo Abierto es sin duda el principal socio del Partido Nacional ya que no es mucho lo que hoy le aporta un Partido Colorado debilitado y dividido; y un Partido Independiente, inexistente, al igual que el Partido de la Gente, con un Novick que hace rato que bajó la persiana.