Mientras tanto, el senador acusado siguió firme en continuar y cuestionó que se estuviera asumiendo su culpabilidad, a lo que reiteró su negación a las acusaciones. Penadés también cuestionó que algunos legisladores manifestaran su "incomodidad" a la prensa de forma anónima.
Sebastián Da Silva fue quién salió al cruce en ese momento, manifestando que la situación había cambiado comparada con la inicial denuncia realizada por la militante del mismo partido, Romina Celeste; donde señaló además que ahora hay involucrado menores.
Penadés respondió a Da Silva acusándolo de tener prejuicios por su orientación sexual y defendió que si revisaban, "todos tenían cosas". A lo que Da Silva remarcó que se trata de menores, y que él nunca podría ser acusado de algo como eso.
Por su parte, el senador Jorge Gandini opinó que "hay que dejar que la justicia actúe sin presionarla" porque "se está protegiendo un tema muy delicado".