ver más

Hacete socio para acceder a este contenido

Para continuar, hacete socio de {}. Si ya formas parte de la comunidad, .

{# Opciones de Suscripción #} {# DESCOMENTAR AL IMPLEMENTAR: #} {# {% for n, m in this.getPaywallPlans('thinkindot', 'plans') %} {% if (m.tab == "all" or m.tab == "mensual") %} #}

{{m.shortDescription}}

{{m.title}} {{m.price}} mensual
{# {% endif %} {% endfor %} #} {# estos links no sé como se llenarian #}

Suinau: "El Gobierno decidió que Saavedra y Acosta trabajaran juntos, pero eso no va a suceder"

El dirigente de Suinau Víctor Mango alertó que el conflicto entre los integrantes oficialistas del directorio del Inisa pone en riesgo la gestión. Reclaman al Gobierno "lineamientos claros".

Un precipitado intento de renuncia del presidente del Instituto Nacional de Inclusión Social Adolescente (Inisa), Jaime Saavedra, el mismo día que estaba previsto el acto de asunción de autoridades (24 de junio), puso en evidencia las tensiones entre integrantes del directorio que atraviesan a la institución. Si bien estas rispideces no son nuevas, y ya eran conocidas hacia la interna del Inisa, serían irremediables. El Sindicato Único de Trabajadoras y Trabajadores del Inisa ( Suinau) reclama la intervención del Gobierno.

El detonante que derivó en el pedido de renuncia de Saavedra fue una votación del directorio para promover encargaturas de particular confianza, moción con la que el presidente no estaba de acuerdo o que al menos pretendía analizar con más detenimiento. Sin embargo, Eugenio Acosta, también integrante del directorio por el oficialismo, solicitó una sesión extraordinaria para llevar adelante la votación, que finalmente fue aprobada con su voto y la del director por el Partido Colorado, Ángel Fachinetti.

El pedido de renuncia no pasó desapercibido por los representantes de la oposición: “Otra renuncia más. Otro papelón, el nuevo directorio no llegó ni al acto de asunción”, escribió el diputado colorado Felipe Schipani en sus redes sociales. En la misma línea se expresó su correligionario, el senador Andrés Ojeda: “Uno más y van”. “Saavedra no llegó ni al acto oficial de asunción”.

Luego del ruido mediático, una llamada del presidente Yamandú Orsi a Saavedra y posterior reunión con el secretario de Presidencia Alejandro Sánchez en Torre Ejecutiva, la renuncia fue desactivada. A pesar de la aparente solución del conflicto, desde Suinau consideran que la gestión de la institución va a ser complicada con dos integrantes del oficialismo que tienen enfoques de trabajo contrapuestos, algo que podría atentar contra el progreso del organismo.

En diálogo con Caras y Caretas, Víctor Mango, dirigente de Suinau, reconoció que el pedido de renuncia de Saavedra “tomó por sorpresa” al sindicato, más allá de que conocían las miradas divergentes entre los integrantes oficialistas del directorio.

Consultado sobre la lectura del sindicato acerca de que Acosta votó la resolución de las encargaturas junto al director de la oposición, Mango aseguró que “no es nuevo”, ya que “en anteriores administraciones se dieron casos similares”, aunque entienden que “en este caso no debió suceder”. “A nuestro entender, no eran encargaturas que había que resolver de manera inmediata, no tenían carácter urgente. En ese sentido, entendemos el enojo de Saavedra y creemos que el oficialismo debió ponerse de acuerdo. Además, tenemos entendido que había un acuerdo entre las partes del oficialismo de que esa decisión podía quedar para más adelante. Sin embargo, por lo que sabemos, Acosta hizo una sesión extraordinaria, cuando ese mecanismo se usa para cuestiones de carácter urgente. Eso sí nos sorprendió y nos preocupó”.

Con respecto a la actuación del director de la oposición, Ángel Fachinetti, el dirigente sindical aseguró que en los encuentros que mantuvieron con él “se manifestó abierto al diálogo” y que les pareció “una persona muy sensata”. “Él dijo que no viene a poner palos en la rueda y que viene a trabajar en conjunto para sacar la institución adelante. La primera impresión fue muy buena”, agregó.

Victor Mango Suinau.jpg

Suinau reclama definición del Gobierno por crisis en Inisa. En la foto: Víctor Mango

Enfoque educativo vs. seguridad

La discrepancia entre Saavedra y Acosta en lo referido a las encargaturas no es la única. Según trascendió en estos días, los contrastes entre ellos son más profundos y tienen que ver con el enfoque de trabajo en la institución. Sobre este tema, Mango explicó: “Saavedra viene de otros lugares donde ha trabajado desde lo educativo, desde lo deportivo, desde cuestiones que tienen que ver con darles a los chiquilines privados de libertad en Inisa alternativas para una inserción real ante la sociedad. Ese es el fin de esta institución, nuestra meta”. En tal sentido, el dirigente recordó que Saavedra presentó un proyecto “bastante ambicioso” que implica, entre otras cosas, oportunidades laborales para la población de la institución, algo que, según sostuvo, “el sindicato viene predicando”.

En contraposición con el enfoque de Saavedra, recordó que Acosta fue director de Seguridad del Inisa durante la presidencia de Gabriela Fulco, entre 2016 y 2018. “Fue director de Seguridad y también es policía. No quiero decir que no tenga apertura en lo referido a las actividades de los jóvenes y a la reinserción, pero evidentemente no tiene la misma visión que Saavedra”.

Ahora, la pregunta clave es: ¿Qué modelo sería más adecuado para atender a la población actual del Inisa, un enfoque centrado en la seguridad u otro más vinculado a lo socioeducativo? Sobre este punto, desde el sindicato consideran que “el proyecto que presenta Saavedra es muy interesante”. “Creemos que es por ahí”, afirmó el dirigente, mencionando como ejemplo algunos modelos de gestión dentro de la institución “que funcionan muy bien”. “Uno es el Centro Ituzaingó de la Colonia Berro, que desde hace muchos años propone un proyecto de apertura donde los jóvenes trabajan, estudian y hacen distintas actividades todo el día. Otro caso es el Centro Granja, que también está intentando ir por ese lado y trabaja de muy buena manera. El Centro Sarandí, que históricamente estuvo vinculado al encierro, también está intentando trabajar en base a la apertura, a dar oportunidades a los jóvenes. Creemos que tienen que estar ocupados en algo”.

Falta de avances y carencias en Inisa

Cuando Saavedra fue designado para estar al frente del Inisa, en sus primeras declaraciones, aseguró que este no necesitaba más presupuesto para funcionar, sino que, a través de una reorganización de los recursos existentes, se podía hacer mucho. Sin embargo, Suinau se manifestó “en total desacuerdo con ese planteo”. “Calculamos que tiene que ver con que recién llega a la institución y los números no se pueden ver lineales. Nosotros ya lo hemos hablado con él presidente”.

“El Inisa no ha podido avanzar”, fue una frase que el dirigente reiteró varias veces durante la entrevista. ¿En qué aspectos se identifica el estancamiento de la institución? ¿Cuáles son los problemas a priorizar? Sobre la falta de avances, Mango recordó que en pocos días se comenzará a discutir la ley de presupuestos y que la administración de Inisa “todavía no ha bajado ningún lineamiento” al respecto.

Por otro lado, se refirió a “algunos cambios” que se esperaban por parte del nuevo directorio, pero que aún no se concretaron. “Por ahora, solo cambió la gerencia, el resto de los mandos medios continúa. Nosotros no estamos pidiendo que saquen a nadie, pero creemos que el directorio traía alguna idea de innovación que hasta ahora no vimos”.

Además, mencionó “problemas internos” que el Inisa ha experimentado en este último tiempo, como por ejemplo carencias de locomoción en los programas de medidas no privativas. “Hay muchas cuestiones en las que todavía no hemos podido avanzar y que tenemos que conversar. Si no tenemos alguna respuesta, seguramente entremos en algún tipo de conflicto”.

Sobre los problemas a resolver, sostuvo que “en la parte edilicia hay carencias brutales”, tanto en la Colonia Berro como en dos centros grandes de Montevideo, Cufré y Belloni, que, según sostuvo, “no han tenido el mantenimiento adecuado durante las últimas dos administraciones y están realmente deteriorados”. “Se hace un gran esfuerzo por parte de las trabajadoras y los trabajadores de mantenerlo, pero son edificios que tienen más de 100 años”, acotó.

La falta de personal destinado a la atención directa de los y las jóvenes es otro de los problemas que destacó el dirigente. Actualmente el Inisa tiene una población de 360 personas privadas de libertad y unas 140 bajo el régimen de medidas no privativas. “En la atención directa de los gurises privados de libertad, la cantidad de operarios rondan los 450. Un promedio de 1,2 trabajadores por chiquilín. Hay que recordar que nosotros pertenecíamos al Inau y en la separación hubo muchos trabajadores de trato directo que pasaron a cumplir otras funciones. Hay días en que, en algunos centros, sólo uno o dos trabajadores atienden a 20 chiquilines. Eso es realmente preocupante”, dijo, señalando que el último ingreso de personal fue en el año 2017.

En el área de salud también existen carencias de recursos humanos, señaló el entrevistado. “Nosotros pretendemos hacer algún llamado de auxiliar de enfermería y mantenimiento, ya que en esas áreas se está trabajando con un plantel escaso”.

La mejora salarial es otro de los temas pendientes que ocupan al sindicato. “Hicimos algunas reivindicaciones, hemos conversado con el directorio en alguna oportunidad, pero no se nos ha dado respuesta”, dijo Mango.

Para finalizar, el dirigente aseguró que el sindicato está alerta a que la crisis en el directorio de Inisa se resuelva, y reclamó que el Gobierno tome una decisión. “El Gobierno decidió que Saavedra y Acosta trabajaran en conjunto, en representación del oficialismo, pero eso no va a suceder. Nosotros no vamos a omitir opiniones, pero exigimos que el Gobierno defina este tema porque el Inisa necesita avanzar. Es una institución muy compleja que trabaja con chiquilines privados de libertad y las cosas tienen que funcionar. El Gobierno tiene que emitir lineamientos claros para el resto de los mandos medios, así como para los trabajadores y trabajadoras”. Mango fue contundente al decir que la situación debe resolverse cuanto antes porque, “si bien el Inisa está estable, y no hay conflictos permanentes como motines y otras situaciones muy complejas, no hay en este momento una cabeza clara”. A su entender, es urgente dar una señal de cuál va a ser el modelo de gestión porque “los chiquilines con muy poco se desestabilizan y son, junto con el personal de trato directo, quienes van a terminar pagando los platos rotos”.

Temas

Más Leídas

Seguí Leyendo