Un Pasaporte con fritas: ¡sale!
Un pasaporte con fritas: sale hacia dónde. Es una muy buena pregunta, ¿hacia donde sale? El Uruguay se está degradando de apoco, éramos, ¿aún lo somos?, un país muy confiable en muchas, muchísimas cosas, hoy nos estamos, o lo están degradando de a poco. Si porque lo del uruguayo Sebastián Marset preso en Dubái, donde se le otorgó un pasaporte Exprés. Él había estado preso en el Penal de Libertad por narco tráfico y en la mira por otros delitos. A le se le otorga un pasaporte, lo más rápido posible. Eso sí al decir de Cantinflas, “sin mover ninguna influencia, más que las necesarias”. Allí, al decir de los altos mandos del M. del I., nadie se entera, de los movimientos, que realizaba un uruguayo detenido por transitar con un pasaporte falso, eso sí pasaporte falso pero de Paraguay. Las advertencias de un diplomático en ese país árabe a la que nadie le dio pelota en Uruguay, y cuando digo nadie me estoy refiriendo al Ministerio de Relaciones Exteriores, Ministro Bustillo, ni Ministerio del Interior, Ministro Heber. “Hay menesteres que suceden, que los jefes no tienen por qué enterarse, dijeron algunos jerarcas”. Este nuevo, pero no tan nuevo, personaje llamado Sebastián Marset detenido en una cárcel de Dubái, tenía como abogado uno que va a tomar él te con la vice presidenta, al mejor estilo de los ingleses, para hablar de frivolidades pues con ella “no hablo de su cliente”. Y ojo que este personaje hace varios años, que tanto los servicios de la DEA, como las brigadas antidrogas de Uruguay y Paraguay, sabían que había fundado y era el líder –capo- del Primer Cartel del Uruguay (PCU) de la droga.