Uruguay descartó terminar con la misión médica
Desde que se conoció el cuestionamiento estadounidense, el gobierno sostuvo que la continuidad de los oftalmólogos cubanos no estaba en discusión. La estrategia pasó entonces por encontrar una fórmula que atendiera la objeción financiera de Washington sin cancelar el programa de cooperación con La Habana.
Cancillería comenzó a trabajar junto con el Ministerio de Salud Pública, ASSE y el BPS para modificar el funcionamiento del convenio. A mediados de septiembre ya se analizaba como principal alternativa que el dinero fuera entregado directamente a los médicos, manteniendo el acuerdo bilateral con Cuba.
Lubetkin defendió también los resultados obtenidos por el programa. En la entrevista señaló que el gobierno había reconocido desde el comienzo como “excelente” la experiencia de los oftalmólogos y destacó las miles de personas operadas durante los años de funcionamiento de la cooperación.
“Los médicos cubanos se quedarán en este país, con mecanismos absolutamente lógicos y legales de nuestra acción con sus cuentas de protección social en el BPS”, afirmó el ministro.
El cambio clave será la forma de pago
La solución finalmente adoptada altera la ruta seguida por los recursos. Según explicó Lubetkin, anteriormente el BPS entregaba una partida a las autoridades cubanas dentro de un acuerdo de cooperación entre ambos Estados. Ese mecanismo había atravesado gobiernos de diferentes partidos políticos.
Ahora cada profesional recibirá directamente su estipendio y contará con la correspondiente protección social individual en el BPS.
“El cambio sustancial ahora es que en vez de pagar a este país, lo que hacemos es: protección social y pago del estipendio al profesional”, explicó Lubetkin.
El mecanismo responde precisamente al cuestionamiento que Estados Unidos había planteado. La Embajada había identificado el pago directo a las autoridades cubanas como la razón por la que Uruguay ingresó en el informe, mientras el gobierno uruguayo buscaba una alternativa que permitiera preservar la cooperación sanitaria.
La modificación no implica, por lo tanto, la salida de los profesionales ni el abandono del convenio. Supone un cambio en la relación económica con cada médico, que pasa a tener un vínculo directo con el sistema uruguayo para el cobro de su estipendio y su cobertura social.