Reclamo de gobiernos progresistas
La declaración subraya la necesidad de garantizar el respeto irrestricto a los derechos humanos y el restablecimiento del orden democrático por vías diplomáticas.
Expresa además la profunda preocupación y rechazo frente a las acciones militares ejecutadas unilateralmente en territorio de Venezuela, "las cuales contravienen principios fundamentales del derecho internacional, en particular la prohibición del uso y la amenaza de la fuerza, el respeto a la soberanía y a la integridad territorial de los Estados, consagrados en la Carta de las Naciones Unidas. Estas acciones constituyen un precedente sumamente peligroso para la paz, la seguridad regional y ponen en riesgo a la población civil".
Situación en Venezuela
Los seis países reiteraron que la "situación en Venezuela debe resolverse exclusivamente por vías pacíficas, mediante el diálogo, la negociación y el respeto a la voluntad del pueblo venezolano en todas sus expresiones, sin injerencias externas y en apego al derecho internacional. Reafirmamos que solo un proceso político inclusivo, liderado por las y los venezolanos, puede conducir a una solución democrática, sostenible y respetuosa de la dignidad humana", concluyeron.