Destacó los valores éticos del proyecto y se mostró convencido de que este tipo de actividades profundizan las raíces democráticas del país, defendidas por la enorme mayoría de los ciudadanos.
En ese sentido, añadió su compromiso de trabajar juntos en esa lucha y rechazó la generación de noticias falsas.
“El que siembra vientos recoge tempestades, quien siembra odio recoge violencia”, enfatizó.
Por su parte, el presidente de la Fundación Astur, Enrique Iglesias, explicó que la revolución de las comunicaciones generada por las redes sociales son un “instrumento fabuloso que hace cambiar la forma de hacer política y de comunicarnos, pero en él se ha instalado la mentira”.
Para erradicar ese problema, consideró necesario como primer paso tomar conciencia del tema y, en segundo lugar, comprometer a todos los actores para prevenir la deformación de la verdad por medio de la ética.
A su vez, el presidente de la APU, Fabián Cardozo, destacó el valor de este compromiso, que coloca a Uruguay en la vanguardia internacional en “un momento en que la palabra ética se vuelve protagonista”.
Con este acuerdo, agregó, se busca construir un periodismo de paz, empeñado en dedicar soluciones alternativas a la escalada del clamor y violencia verbal.
Aclaró que no se trata de un pacto entre políticos y periodistas, sino que es el sistema institucional el que deberá autoregularse apoyado por esta iniciativa.