La última vez que se paralizaron las actividades en las instalaciones de La Teja, fue durante la huelga general en resistencia al golpe de Estado de 1973.
En la reunión de este lunes, Fancap propuso que “ante el próximo paro señalado y anunciado oportunamente, se establezca una mesa transitoria de trabajo que defina las condiciones de parada de procesos continuos (refinería, etc), en la forma adecuada y con el objetivo de preservar la seguridad y el ejercicio del derecho a huelga de los trabajadores”, según consta en las actas del ministerio.
Las autoridades de Ancap aceptaron la propuesta pero entendieron que no era de recibo “mantener la vigencia de las cláusulas del convenio colectivo denunciado”.
Además, según las actas del ministerio, las autoridades del ente se comprometieron a realizar “las acciones necesarias para garantizar la seguridad de los procesos, personas e instalaciones” y a coordinar con Fancap “la presencia mínima que se requiere para garantizar la seguridad mientras se prolongue la acción gremial”.
La decisión del sindicato fue tomada “en defensa de la industria cementera estatal y la decisión popular expresada en los referéndums de 1992 y 2003”.