La respuesta ya se sabe. Tras la divulgación de la tan polémica entrevista al narcotraficante Sebastián Marset que realizó el programa Santo y Seña (Canal 4), Orsi planteó su análisis: "Me sorprende que el relato de Marset coincida casi cien por ciento con el relato del gobierno nacional. Son más las preguntas que tengo para hacer que las afirmaciones; ojo con trivializar estos temas o minimizar lo que estamos hablando, es demasiado serio como para que lo tengamos como un tema mediático, casi farandulero".
La pregunta es, ¿Orsi dijo algo tan descabellado o desubicado, o algo que ninguna otra persona no haya pensado?
Queda claro que estas afirmaciones molestaron a varios integrantes del gobierno, especialmente a Álvaro Delgado y a Lacalle Pou. De ahí que el primer mandatario no se "aguantó" y en "la primera del cruce" se "lo estampó" a Orsi.
Pero el precandidato frenteamplista no demoró su respuesta: "No corresponde. (Fue) totalmente fuera de tono, no corresponde a la investidura... me sorprende el tono y me preocupa".
Además, Orsi le criticó al presidente que todo su exabrupto fuera "adelante de un público que nada tenía que ver". Y agregó: "Claro, (esto) tiene que ver con" lo que dijo sobre el caso Marset y sus declaraciones al programa Santo y Seña. E insistió: el narcotraficante "tomó el discurso del gobierno e hizo el mismo discurso". Y sobre este complejo y delicado tema, "yo pido claridad".
Este tipo de actitudes y reclamos no es otra cosa que un signo claro de que el caso Marset (más el de Penadés, el de Astesiano...) se le fue de las manos al gobierno, y que no encuentran la forma de "enderezar" el entuerto.