Aullido por dolor o molestia. Este tipo es fácilmente reconocible, ya que es un aullido totalmente diferente, suele ser entrecortado y en un tono muy bajo. Normalmente, este tipo de aullido está acompañado de un comportamiento extraño como por ejemplo falta de actividad o falta de apetito.
Aullido por alegría o celebración. No todos tienen un trasfondo negativo. Los perros, al igual que los lobos, utilizan el aullido para comunicarse con su manada y poder reunirse. Es por eso que, en ocasiones, es un sonido que expresa alegría o satisfacción. Un claro ejemplo es cuando llegas a casa después de estar todo el día fuera o después de unos días de vacaciones sin veros y este se pone a aullar moviendo la cola.