Ledesma explicó que las empresas junto con Bomberos tienen sistemas de prevención y ataque al fuego, pero que en este caso fueron insuficientes por las condiciones climáticas que favorecieron la rápida extensión del incendio.
Los empresarios formaron hace 15 años un consorcio de protección ambiental que trabaja en la prevención de incendios. Cuentan con tres bases operativas (Treinta y Tres, Tacuarembó y otra en el litoral) que están equipadas con un helicóptero para el combate al fuego y seis aviones que hacen el patrullaje de acuerdo a las condiciones climáticas.
El consorcio invierte dos millones de dólares por año para combatir unos 1.500 focos que surgen cada temporada. El trabajo es en conjunto con Bomberos.
“El 99% se controla rápidamente con ese sistema. Estos protocolos funcionan muy bien, pero las condiciones extremas de baja humedad y mucho viento provocaron la dispersión rápida del fuego”, relató.