Estando 15 años en el gobierno nacional y ya más de 30 en el gobierno departamental con mayor concentración de votos -Montevideo y su Área Metropolitana-, la fuerza política llamada Frente Amplio fue perdiendo músculo y teniendo cada vez más grasa, es decir se la comió el sistema burocrático. Se dedicó mucho desde el gobierno nacional y/o departamental a informar qué realizábamos y los medios de comunicación lo comunicaban a su manera, es decir, de acuerdo a sus intereses de clase. Pero se olvidó de sus militantes, de su fuerza política, se olvidó de seguir construyendo futuro con los más jóvenes, no atrayéndolos como quien se pone un nuevo pantalón o toma una bebida de moda. Se olvidó de enseñarles qué era y qué significa el Frente Amplio. Muchos de sus popes y seguidores, una vez en sus sillones, se olvidaron de salir a ver qué pasaba en las ciudades y barrios, en las calles, y lo que es lo más importante desde el punto de vista político e ideológico, en los comités de base. De las calles fueron desapareciendo de a poco los colores rojo, azul y blanco de la bandera de Otorgués, fue desapareciendo el capital más hermoso que puede tener una fuerza política de izquierda: sus militantes. Muchos dirigentes, para quedar bien con la derecha, rememoraron decretos sobre por qué no se deben colocar carteleras, pintar muros, pegar un mural, colocar un pasacalle. Ellos, con la idea del medioambiente, la limpieza de las calles y los lugares públicos, recuerdan decretos de abril de 1933 y agosto de 1976. Nada de carteleras, nada de murales, nada de pintadas en aquel entonces y hoy se dice que es para que la ciudad esté más limpia, más hermosa a la vista de los vecinos que pagan sus impuestos. ¿Será tan así? Según un decreto de la Intendencia de Montevideo, la misma que quería vender el Cementerio del Buceo porque “los muertos no deben tener vista al mar”, hoy se prohíbe realizar cualquier tipo de propaganda política, sindical, social, religiosa, en donde más interesa a estos grupos de la sociedad realizar su propaganda. ¿Será para que no se vean los reclamos o para darles más vida a las empresas que realizan publicidad? Lo que ha realizado esta vez la Intendencia de Montevideo es ampliar la lista de lugares donde no se puede colocar propaganda política. A todo lo prohibido, se le suman: todas calles de Ciudad vieja, las calles San José, Soriano, Canelones, Mercedes, Uruguay, la rambla de la Ciudadela -creemos que hasta Capurro-, Bvar. Artigas, Bvar. España, José B. y Ordóñez, Av. Italia, 8 de Octubre, Rivera, Av. Brasil, Luis Alberto de Herrera, Circunvalación al Palacio Legislativo, Carlos Ma. Ramírez, Gral. Flores, Millán, Garzón, San Martín, José Pedro Varela, Dámaso A. Larrañaga, Centenario, Gonzalo Ramírez, camino Maldonado.