Las dos regiones se encuentran al este de Ucrania y son limítrofes con Rusia. Desde que inició el conflicto han tenido apoyo ruso en armamento, pero no habían sido reconocidas como países independientes.
Sobre el final de su discurso, Putin lanzó una advertencia a “los que han tomado el poder en Kiev y lo mantienen”. “Exigimos que detengan inmediatamente las operaciones militares, de lo contrario, toda la responsabilidad de un mayor derramamiento de sangre recaerá sobre la conciencia del régimen en territorio ucraniano”, alertó.
La determinación de Putin no cayó bien a los países integrantes de la Unión Europea (UE). Este lunes, el alto representante de la UE para Asuntos Exteriores, Josep Borrel, declaró en conferencia de prensa que estaban dispuestos “a reaccionar con un frente unido y fuerte”, si finalmente el Parlamento ruso aprobaba el reconocimiento a Lugansk y Donetsk.
Detalló que “si hay una anexión, habrá sanciones. Y si hay reconocimiento, pondré las sanciones sobre la mesa y los ministros decidirán”.