Su trabajo sobre las bacterias relacionadas con la lepra fue fundamental para el desarrollo de una vacuna contra la enfermedad infecciosa. Mientras que su investigación del cáncer a través de animales también le permitió comprender mejor las causas de la leucemia y el cáncer de esófago.
En 1973, Ranadive fundó junto a otras once colegas la Asociación de Mujeres Científicas de la India (IWSA) para apoyar a las mujeres en los campos científicos. Ranadive alentó fervientemente a los estudiantes y académicos indios en el extranjero a regresar a la India y trabajar para el desarrollo de la ciencia de su país.
Después de jubilarse en 1989, trabajó en comunidades rurales de Maharashtra, capacitando a mujeres como trabajadoras de la salud y brindando educación sobre salud y nutrición. Murió en 2001, a los 83 años.