Todos aquellos que expresan una vocación democrática no se pueden no indignar ante estos crímenes y ante el aval que realizó el tribunal de honor, y en la medida en que González fue integrante del tribunal, urge su destitución»
Criticó el «silencio» y la falta de búsqueda de memoria, verdad y justicia, además de señalar que el nuevo comandante en jefe debe ser «destituido en nombre de la democracia».
«Todos aquellos que expresan una vocación democrática no se pueden no indignar ante estos crímenes y ante el aval que realizó el tribunal de honor, y en la medida en que González fue integrante del tribunal, urge su destitución», agregó.
Agrega el portal que en esa misma línea irá el Partido Comunista, que se reunirá este lunes y tratará el tema.
Por su parte, la Convención del Partido Independiente aprobó por unanimidad también pedir la destitución de González, luego de que el propio líder Pablo Mieres propusiera la moción.
Abominable confesión
«Yo lo cargué al vehículo, yo manejé el vehículo, lo llevé al lugar, lo bajé, lo puse en un bote, lo tiré del bote. Yo solo». Así confesó ante el tribunal José «Nino» Gavazzo. Dijo haber arrojado al río Negro al tupamaro Roberto Gomensoro, quien había muerto en el Grupo de Artillería 1 en 1973.
En una nota publicada por El Observador, que revela las declaraciones ante el tribunal, se recuerda que este estaba integrado por los generales Alfredo Erramún, actual jefe del Estado Mayor de la Defensa, José González, comandante en jefe del Ejército, y Gustavo Fajardo. A pesar de que la confesión quedó registrada en las actas, decidieron no llevar el tema a la Justicia ni al Poder Ejecutivo. El matutino informa que la decisión recayó en esos tres generales pero «sobre todo» en su mando superior: Guido Manini Ríos.
Yo lo cargué al vehículo, yo manejé el vehículo, lo llevé al lugar, lo bajé, lo puse en un bote, lo tiré del bote. Yo solo»
Dicho tribunal se había conformado para determinar la responsabilidad de Gavazzo, Jorge «Pajarito» Silveira y Luis Maurente como autores responsables de 28 delitos de homicidio muy especialmente agravados en reiteración ocurridos durante el «segundo vuelo». No obstante aclara que no hizo «valoraciones» ni juzgó «la actuación de los encausados en otras situaciones en las que pudieran haber participado».
En el informe del tribunal el excomandante Guido Manini Ríos señala que surgieron elementos que llevaron al tribunal a determinar que hubo una «afectación del honor de los encausados y del cuerpo de oficiales del Ejército»: la condena con prisión del coronel Juan Gómez, quien fue procesado por el homicidio y desaparición de Roberto Gomensoro, tras un falso testimonio. Gavazzo y Silveira «tenían conocimiento de su inocencia y no lo declararon ante la Justicia».