Además, llama a extremar los cuidados con las estufas. Estas deben mantenerse a más de 1,5 metros de cualquier material combustible, como cortinas y colchones. Si son eléctricas, asegurarse del correcto estado de cables y enchufes, y evitar el uso de adaptadores.
Si la calefacción es mediante braseros o estufas de carbón, leña o gas, hay que procurar no encenderlas en lugares cerrados, sin renovación de aire.
Además aconseja consumir comidas y bebidas calientes, y evitar la ingesta de alcohol, que disipa el calor corporal.
Otro punto a tener en cuenta es minimizar la permanencia al aire libre. En caso de ser necesario, el SINAE recomienda utilizar varias prendas ligeras y cálidas superpuestas en lugar de una sola prenda de tejido grueso, proteger rostro y cabeza y, en los posible, utilizar calzado impermeable.
Hipotermia
El organismo también advirtió sobre los eventuales cuadros de hipotermia que pueden ocurrir como consecuencia de las bajas temperaturas.
El cuadro de hipotermia se caracteriza por somnolencia, debilidad y pérdida de coordinación, entumecimiento de extremidades, temblores, frecuencia cardíaca y respiratoria más lenta.
Si una persona presenta estos síntomas, es preciso solicitar atención médica urgente y tomar las siguientes medidas:
– Si es posible, llevar a quien padece un cuadro de hipotermia a un área más cálida.
– Envolverla con mantas, cubriendo especialmente el cuello y la cabeza, dejando la cara descubierta.
– Si la persona está consciente, proporcionarle líquidos dulces y calientes (nunca alcohólicos).