Hacete socio para acceder a este contenido

Para continuar, hacete socio de Caras y Caretas. Si ya formas parte de la comunidad, inicia sesión.

ASOCIARME
Sociedad inmobiliaria | Punta Negra |

campos en punta negra

Imputaron por asociación para delinquir y estafa a propietario de inmobiliaria de Piriápolis

La maniobra consistía en detectar padrones de propietarios argentinos fallecidos, buscando que los terrenos carecieran de seguimiento constante.

Suscribite

Caras y Caretas Diario

En tu email todos los días

Asociación para delinquir, uso de documento público falso y estafa fueron los delitos imputados al propietario de la inmobiliaria de Piriápolis investigado por integrar la organización dedicada a vender terrenos con documentos falsos en el balneario Punta Negra, de Maldonado.

Deberá cumplir con arresto domiciliario total hasta diciembre mientras continúa la investigación y llevar tobillera electrónica. Su esposa también fue imputada.

El empresario y su esposa fueron detenidos en el Aeropuerto Internacional de Carrasco cuando llegaron a Uruguay provenientes de Brasil.

El caso quedó al descubierto a partir de denuncias recibidas en 2019 por parte de la Intendencia de Maldonado.

Estafa con terrenos

Por este caso, la Justicia imputó a dos personas y condenó a otras dos por su participación en la organización delictiva con terrenos, siendo el dueño de la inmobiliaria una de las personas requeridas, junto a varios familiares, entre ellos, su esposa.

La maniobra consistía en detectar padrones de propietarios argentinos fallecidos o que con poca frecuencia visitaban Uruguay, buscando que los terrenos carecieran de seguimiento constante.

Con los poderes adulterados, los implicados simulaban compraventas que los dejaran como titulares formales de los terrenos y posteriormente los revendían a compradores de buena fe.

Incautan documentación

En el marco de la investigación, fueron allanados los domicilios de los implicados, donde se logró incautar documentos, equipos electrónicos y un sello a nombre de un escribano fallecido, cuya firma había sido falsificada.

También se pudo establecer que un empleado de la inmobiliaria era el encargado de detectar los padrones, pero además se presentaba como dueño para desalojar a los ocupantes mediante amenazas. Terminó imputado por delitos vinculados a asociación para delinquir, estafa y uso de documento público falso.

Por su parte, el Centro de Inmobiliarias de Piriápolis rechazó categóricamente cualquier actividad ilícita, maniobra fraudulenta o actuación contraria a la ética profesional que pueda afectar la buena fe de los compradores, la seguridad jurídica y la confianza en la actividad inmobiliaria, suspendiendo de la calidad de socio al operador involucrado.