Más adelante, las autoridades pidieron a los voluntarios que se alejaran de la orca por su seguridad y para reducir el estrés del animal, según publicó KTOO.
Por su parte, la portavoz de NOAA Fisheries, Julie Fair, mencionó que los expertos habían decidido que lo mejor era esperar hasta que suba la marea, con la esperanza de que el cetáceo pueda volver a flotar y abandone la costa rocosa.
Aproximadamente seis horas después del avistamiento, la marea subió lo suficiente como para que la orca nadara de regreso al mar.
Las autoridades canadienses identificaron al animal como T146D, una ballena asesina de 13 años.
Fair también afirmó que «no hay evidencia» de que el episodio estuviera relacionado con el terremoto de magnitud 8,2 del miércoles que provocó advertencias y avisos de tsunami a lo largo de gran parte de la costa de Alaska.