Cornwall asegura que las tortugas jóvenes no tienen una dieta muy especializada. Por esta razón, pueden comerse cualquier cosa que se les ponga enfrente. Hoy en día, esto incluye plástico, según el estudio publicado en Frontiers in Marine Science.
Aunque todavía no existe información sobre las consecuencias que esta ingesta tiene en las tortugas, la contaminación plástica tener consecuencias a largo plazo en sus vidas. Así lo detalla en el artículo:
“Todavía no sabemos qué impacto tiene la ingestión de plástico en las tortugas jóvenes, pero cualquier pérdida en estas primeras etapas de la vida podría tener un impacto significativo en los niveles de población”, explica la experta.
Para el estudio, el equipo de Cornwall analizó a varios ejemplares que fueron arrastrados a la costa o capturados incidentalmente por pescadores australianos. En total, se recolectó una muestra de 121 tortugas jóvenes, entre las cuales había 5 de las 7 especies del mundo: verde, boba, carey, golfina y lomo plano.
En proporción, más del 80 % las tortugas de las costas del Pacífico tenían plástico en su interior. Los científicos se dieron cuenta de que contenían plásticos duros en el tracto digestivo, provenientes de desechos humanos. En contraste, las que venían de las costas australianas tenían pedazos de redes de pesca, mientras que no se encontraron residuos al interior de los ejemplares carey.