Su objetivo fue identificar los denominados “puntos calientes” (coordenadas geo referenciadas donde se produce la mayor cantidad de delitos), y luego de identificados determinar el horario en los que estos ocurrían.
Este nuevo programa se caracteriza por estar formado por policías que trabajan en equipo, patrullando zonas críticas y brindando una rápida respuesta ante las situaciones de emergencia. El aspecto clave es haber eliminado el patrullaje aleatorio pasando al nuevo sistema de patrullaje basado en evidencias.
Unos 500 efectivos pertenecientes al Grupo de Reserva Táctica trabajan en distintas zonas de Montevideo, 200 en Canelones y 50 en San José. También se cuenta con 250 policías pertenecientes a la Guardia Republicana los cuales patrullan exclusivamente la jurisdicción de las seccionales 17 y 24 de Montevideo.
Actualmente el PADO ha implementado una nueva modalidad de trabajo, designando 45 móviles de cuatro ruedas y 46 motos pertenecientes al grupo Aguilas los cuales se encargan del traslado de los detenidos de este programa. Liberando así los vehículos de la URPM para no irrumpir en su función diaria. De esta manera se ha logrado la autosuficiencia en la gestión de sus propios recursos.