Las fuentes consultadas coincidieron en que son necesarios este tipo de encuentros entre los precandidatos del FA porque esta será una campaña diferente para la izquierda, en tanto se buscará un cuarto gobierno consecutivo sin la presencia de sus líderes más fuertes como Tabaré Vázquez, José Mujica y Danilo Astori. Además, añadieron, las elecciones nacionales se producirán en un contexto internacional especial, en donde imperan en Sudamérica los gobiernos de derecha.
Trascendidos de prensa durante la pasada semana, señalaron que la mencionada reunión era para coordinar el acto del próximo 5 de febrero en el que se celebrarán los 48 años del nacimiento del FA en las canteras del Parque Rodó. Allí, los precandidatos se mostrarán juntos. Empero, nada de eso estuvo en la mesa del living de la casa de Cosse este jueves. Las fuentes indicaron que “la puesta en escena” del evento será ejecutada en comunión por los comandos de campaña de los postulantes a la instancia. Luego, cada uno le pondrá su impronta, su estilo, matices y su énfasis en el programa de gobierno en los diferentes eventos que tengan antes de junio.
El acto del 5 de febrero no es uno más. Se trata del puntapié inicial de la campaña de la izquierda de cara a las elecciones internas y es un mojón fundamental -según mencionan varios dirigentes- para poder triunfar en los comicios nacionales. ¿Por qué? Porque consideran que es la oportunidad de mostrar públicamente a las figuras para la carrera primaria. Apuestan a la peculiaridad de que se trata de precandidatos con características bien diferentes que pueden, como si fueran un abanico, atraer a votantes indecisos o a los denominados desencantados.
“El escenario se desplaza hacia las internas. Nunca las primarias tuvieron tanta importancia como las que se realizarán en 2019”, me apuntó un dirigente. Dicen en el FA que es fundamental marcar la cancha en esta instancia y terminar estos comicios siendo la principal fuerza política del país para despejar cualquier fantasma.
De hecho, los sectores movilizan a sus militantes e invierten dinero en “logística” para que el evento sea multitudinario.