En paralelo, las acciones argentinas registraron en promedio una baja de 4,5 por ciento en la Bolsa de Buenos Aires (Merval), que en el mes acumula una caída de 41,2 por ciento.
La baja en estos indicadores se producen un día después de que el principal líder de la oposición y ganador de las elecciones primarias del 11 de agosto, el peronista Alberto Fernández, responsabilizara al Fondo Monetario Internacional (FMI) y al presidente Mauricio Macri de causar la crisis actual.
Después de que el pasado lunes se reuniera junto con su equipo económico con una delegación del organismo que se encuentra de visita en el país, Alberto Fernández cuestionó el papel del Gobierno y del FMI en la recesión y la inestabilidad económica que atraviesa Argentina.
El adversario del presidente Macri recordó que el FMI desembolsó hasta el momento 44.500 millones de dólares en virtud del acuerdo de stand-by (de contingencia) suscrito con el actual Gobierno en junio de 2018, casi 80 por ciento del monto total.
El FMI viola sus propios estatutos, pues el artículo VI del Acta Constitutiva del Fondo señala en su primer párrafo que «ningún miembro podrá utilizar los recursos generales del Fondo para hacer frente a una salida considerable o continua de capital», recordó el dirigente peronista.
Y sin embargo, el último desembolso del FMI «ha sido íntegramente destinado a financiar la fuga», reprochó el candidato a presidente.
La inestabilidad generada desde los mercados tras las elecciones primarias depreció el peso argentino 23,3 por ciento durante la primera semana luego de los comicios.
Desde entonces, las variables financieras se han mantenido estables a costa de un Banco Central que ha vendido desde las elecciones primarias 9.500 millones de dólares de sus reservas, de modo que en la actualidad cuenta con 58.259 millones de dólares. (Sputnik)