Hace poco tuve la experiencia, después de Tokyo estuve dos meses en Europa, y compitiendo y esutve en Nairobi y fue maravilloso, soy una privilegiada, pero también entiendo que a la vez fue trsite porque me tocó vivir una situación donde me sentí muy alejada de mis orígenes africanos. Siempre digo que me hubiese encantado poder vivirlo de otra manera. Una vive en ese redescubrimiento por nuestra ascendencia.
La gran mayoría de los negros y afrodescendientes que estamos en Sudamérica vivimos la esclavitud. Nuestra historia llega un punto que nos encontramos como perdidos. Eso a una le genera angustia y tristeza de no saber. Yo tengo amigas que sus abuelos, sus tatarabuelos europeos pueden armar su árbol genealógico y pueden saber de dónde provinieron. A nosotros llega un punto donde nuestros orígenes se pierden. Esa búsqueda para descubrir de dónde una realmente proviene, ¿de Nigeria?, ¿de Senegal?
Ha sido un recorrido hermoso, pero no es fácil. Quiero invitar a la gente a encontrarse.
A nivel deportivo, ¿cómo considerás vos que se encuentran las políticas públicas? Las generales y las enfocadas a poblaciones específicas
No me gusta hablar de política, nunca me gusta tocar este tema. No soy política, soy deportista. Es un tema complejo. Yo siempre digo que hablo desde mi experiencia. Vengo de una familia muy humilde y trabajadora. Tuve la suerte de tener un padre y una madre que toda su vida practicaron deportes. Siempre nos motivaron. Mi hermano mellizo juega al fútbol y mi hermano mayor hoy se dedica a educar en el área deportiva a niños. Considero que eso hay que trabajarlo muchísimo, la gente no lo cree.
Partimos de la base de que hay gente que piensa que el racismo en nuestro país no existe, y sí existe. Hablar de esto ha generado polémica. Cuando entendés que la gente piensa que no hay discriminación en el país te das cuenta de que hay un error gravísimo. Siempre fue una carga emocional tremenda. Mi madre siempre me decía, y yo no sabía por qué, educate bien y hablá bien porque vos sos negra y te van a observar dos veces; vestite bien porque la gente te va a mirar dos veces. Eso pesa.
Creo que falta mucho que trabajar en igualdad de oportunidades. Doy gracias a Dios que me fue bien en el deporte. Sé que hay mucha más gente y esta es la gran mayoría, que no tiene la posibilidad de tener la visibilidad que una tiene y la rema todos los días de otra manera. No tienen las mismas oportunidades. Si hay un currículum de una persona blanca y el mismo currículum lo tiene una persona negra, y se va a elegir a la persona blanca. No es solo el hecho de ser afro, es el tema de ser mujer. A mí me ha pesado muchísimo.
Siempre hablo de esta experiencia que tuve de discriminación y la subestimación. ¿Por qué no puedo ser negra y vestirme bien? ¿Hablar idiomas? ¿Ir a una universidad privada? Una tiene que hablar desde lo emocional y las experiencias. Cuando una cuenta experiencias hay mucha gente que se sorprende.
Durante el proceso deportivo me he topado con mucha gente que sufrió discriminación. Me parece que encontrar que cada vez sea más gente en diversidad siendo exitosa va a generar un cambio a nivel de población. Ese es mi objetivo.
Con este cambio pila de mujeres se animaron a dejarse la mota. Pero también hablo con mujeres que me dicen no estoy preparada, no estoy preparada. Todos tenemos que aceptar nuestros orígenes, quiénes somos; eso va a ayudar a que otras personas se sientan inspiradas. Hay un tema más profundo que me duele muchísimo que es la tasa de suicidios en el país. Mucha gente sufre depresión.
Hoy hablo no solamente de mi cambio, sino de la empatía. Me parece que hablar de esto va a generar que otras personas saquen lo que sientan y traten estas cuestiones que afectan a la población.