«La Unión Europea decidió por algún motivo asumir toda la responsabilidad de decidir qué representantes de otras regiones pueden participar en estos esfuerzos», señaló.
Venezuela atraviesa una crisis económica y política que se agravó el 23 de enero, después de que el jefe de la opositora Asamblea Nacional (parlamento unicameral), Juan Guaidó, se autoproclamara «presidente encargado» del país.
El jefe del Estado venezolano, Nicolás Maduro, quien asumió el segundo mandato el 10 de enero, calificó la declaración de Guaidó como un intento de golpe de Estado y responsabilizó a EEUU de haberlo orquestado.
Guaidó fue reconocido por EEUU, la mayoría de los países integrantes del Grupo de Lima y varias naciones más del continente americano, así como por buena parte de los Estados miembros de la Unión Europea.
Rusia, así como Bolivia, China, Cuba, Irán, Turquía y otros países, reafirmaron su respaldo al actual Gobierno venezolano.
La Unión Europea, ocho países de ese bloque, Uruguay, Costa Rica, Ecuador y Bolivia, celebraron el 7 de febrero en Montevideo la primera reunión del llamado Grupo de Contacto Internacional, que pretende recabar apoyo internacional para una salida «pacífica, política, democrática y propiamente venezolana» que entrañe la celebración de elecciones «libres y transparentes» en Venezuela.
Un día antes y también en la capital uruguaya, se puso en marcha el Mecanismo de Montevideo, conformado por Uruguay, México, la Comunidad del Caribe y Bolivia, para promover el diálogo y la negociación en Venezuela sin establecer de antemano la necesidad de celebrar elecciones en ese país. (Sputnik)