Además, nos referimos aquí a los esfuerzos no solo por impedir un escenario militar, sino para evitar, incluso, la amenaza de que esa variante pudiera darse en el país latinoamericano, señaló la portavoz del ministerio ruso.
Zajarova destacó que luego del fracaso de imponer una supuesta ayuda humanitaria a Venezuela, como ocurrió el pasado 23 de febrero en la frontera con Colombia, Estados Unidos busca otras variantes y pretextos para agredir a ese estado, alertó la funcionaria.
Pese a una restricción dictada por el Tribunal Supremo venezolano para la salida del país del diputado Juan Guaidó, el Gobierno evitó caer en la trampa de una provocación y el autoproclamado presidente encargado pasó inmigración sin ser arrestado, comentó la vocera de la Cancillería.
La diplomática rusa denunció el bloqueo financiero impuesto por Estados Unidos contra Venezuela y los intentos por pasar a un llamado Plan B, es decir, crear grupos armados para actuar desde Colombia, forzar un conflicto, para luego legitimar una intervención militar foránea.
Al respecto, Zajarova advirtió sobre las consecuencias impredecibles de un conflicto armado en Venezuela que pudiera provocar una ola de refugiados a países vecinos, a quienes llamó a repensar su posición, antes de verse obligados a solicitar ayuda, en un futuro.
La solución a la situación en el país suramericano pasa por un diálogo entre los venezolanos, señaló la diplomática rusa, quien afirmó que su país saluda la disposición del legítimo presidente Nicolás Maduro al diálogo con la oposición.