«De lo contrario, si esto se mantiene en secreto, como nuestros colegas en Washington y Bruselas prefieren, la opinión pública se obstruirá con las mentiras y la propaganda descarada que ahora llena el espacio informativo”, agregó el ministro.
El caso más icónico fue protagonizado por las noticias falsas de la agencia estadounidense Bloomberg, que a principios de febrero sorprendió al mundo afirmando que Rusia había empezado la invasión a Ucrania. Otra caso más reciente es el del diario estadounidense Político que publicó, citando fuentes de alto nivel, que Rusia invadiría Ucrania el pasado 16 de febrero.
Respecto a la creciente escalada en torno a Ucrania, Lavrov aseguró que el aumento de la tensión existe solo en la mente de EEUU y otros países de su órbita.
«Toda esa situación no se produce en el territorio de Rusia, sino en las mentes y los medios de Estados Unidos y Reino Unido sobre todo (…) Por eso todas las preguntas de cómo resolver lo que ellos denominan escalada, debe hacérselas a ellos».
A fines de 2021, Rusia publicó borradores de un tratado con EEUU y un acuerdo con la OTAN sobre garantías de seguridad. Moscú, en particular, exige a los países occidentales garantías legales de rechazar una mayor expansión hacia el este de la OTAN y el no despliegue de armas de ataque de la alianza cerca de las fronteras de Rusia. En la actualidad, Estados Unidos tiene misiles desplegados en la localidad polaca de Redzikowo, a unos 180 kilómetros del enclave ruso de Kaliningrado, y en el poblado rumano de Deveselu, a unos 600 kilómetros de la península de Crimea.
Ya en enero del 2022, EEUU y la OTAN enviaron a Moscú sus respuestas por escrito a las propuestas de Rusia. El pasado 14 de febrero, en una reunión con el presidente ruso, Vladímir Putin, el ministro de exteriores ruso adelantó que la reacción de Rusia a las respuestas de Washington y la Alianza está formulada y ocupa 10 páginas. Según Lavrov, el mandatario aprobó en principio el documento que será entregado a sus contrapartes próximamente.