En relación a referencias o modelos que que pudieron ser tomados como ejemplo, Salinas dijo que Uruguay no tomó ningún modelo en particular, sino que se fue estudiando las distintas medidas, así como las recomendaciones de la OMS, y muchas veces se estaba por delante de esas recomendaciones.
«La más genérica era el testado rápido y tenerlo masivo en grandes cantidades, el seguimiento y aislamiento clínico. Es eso. Nada más que seguimos nuestro camino porque estábamos muy limitados, porque había momentos en los que no había respiradores, test, protocolos; entonces lo que hicimos fue generar un gran movimiento a nivel nacional para movilizar esas fuerzas activas, esas capacidades intelectuales que tiene el país para desplegar en momentos de emergencia», sostuvo Salinas.
Para explicar, qué distingue a Uruguay del resto, cuando hay otros países que han tomado medidas similares a las uruguayas pero la enfermedad se sigue expandiendo, el jerarca expresó que «no es qué medida se toma sino cuándo y quizás ahí radique parte de ese éxito parcial, que no es un éxito, es la foto del momento que dice que tenemos 131 casos activos».
«En Argentina hicieron cuarentena pero había una lista de excepciones muy grande y después depende de cuándo aplicaron esas medidas. Paraguay fue muy estricto con las medidas y tampoco le ha ido mal. Otros países desconozco, pero de pronto es cuándo iniciaron las medidas. Nosotros las pusimos el primer día, eso es un diferencial», agregó el ministro.
Salinas también se refirió a la amenaza que supone la frontera seca con Brasil, donde las ciudades tienen vida binacional y hay frecuente paso de ciudadanos entre ambos lados.
«El riesgo está, pero también está en nosotros tener las conductas sociales y psicológicas, para enfrentar esto», dijo el jerarca.