Guido Manini Ríos salió públicamente a pedirle al presidente que revea la decisión mientras Moreira todavía se encontraba en el Ministerio, lo que fue tomado como un acto de rebeldía contra la decisión del presidente, razón por la cual Lacalle Pou ratificó la medida y, según trascendió, llamó directamente a Moreira para darle a conocer su irrevocable decisión.
Moreira tenía previsto dar a conocer datos que explicaran por qué adjudicó directamente una vivienda en la Aguada a una militante de Cabildo Abierto, pero el mandatario resolvió no esperar esa explicación.
En medio de la tensión generada por el fuego amigo, el líder colorado, José María Sanguinetti salió a intentar poner paños fríos y pedir "que no se incendie la pradera", asegurando antes de que sucediera que "era obvio que Moreira iba a tener que presentar renuncia".
La relación entre el Partido Nacional y Cabildo Abierto ya venía muy deteriorada luego de los idas y vueltas para la aprobación del proyecto de reforma de la seguridad social y de la reciente advertencia que el líder cabildante realizó alertando que llamaría a un plebiscito si el oficialismo no presentaba un proyecto parlamentario para ayudar a los deudores morosos que no pueden pagar sus créditos o préstamos.