Según explicó un oficial del Mando Conjunto de Operaciones Especiales de EEUU a The Intercept, los militares norteamericanos solían utilizar el dispositivo para rastrear y localizar a terroristas e insurgentes.
Sin embargo, también recogían datos biométricos de civiles que colaboraron con la coalición militar que ocupó el país por 20 años. Algunos de ellos trabajaban en distintas instituciones diplomáticas, incluida la propia embajada de Estados Unidos.
«Procesábamos a miles de personas al día, teníamos que identificarlas, comprobar si tenían chalecos explosivos y armas, recolectar información», reveló la fuente.
Se intensifica la búsqueda de colaboradores
De acuerdo a un informe confidencial de la ONU citado por el medio The New York Times, los militantes del movimiento Talibán han intensificado en los últimos días la búsqueda de los afganos que cooperaron con las fuerzas de ocupación en ese país.
El informe, elaborado por expertos del Centro Noruego de Análisis Global para la ONU, indica que los talibanes actualmente entran en casas y “arrestan o amenazan con matar o arrestar a los miembros de familias de las personas incluidas en sus listas si no se entregan ellas mismas”.
Según cita el medio estadounidense, muchas de las personas incluidas en las listas que maneja el movimiento talibán, se encuentran en estos momentos en el aeropuerto de Kabul, a la espera de ser evacuadas.
El periódico resalta que la información contenida en el informe contradice lo expuesto por los talibanes, quienes habían asegurado no tomar venganza de sus enemigos.