Hasta el año pasado, un caso del virus implicaba aislamiento y testeo de todos los integrantes de la clase, y con ello la suspensión de la presencialidad.
El nuevo protocolo implica además que no será necesario el aislamiento de todos los grupos en los que trabaja un docente que da positivo ni que se aíslen a todos los grupos cuando el hermano de un estudiante da positivo.
Las autoridades sanitarias siguen recomendando no enviar a los menores a los centros educativos cuando se detecte un caso positivo en el hogar, sin embargo se revisará como deben considerarse los aislamientos en estos casos cuando el niño es asintomático, cursó la enfermedad hace menos de tres meses y/o tiene el esquema de vacunación completo.