Durante el debate, el senador blanco Javier García cuestionó la “complicidad política, ideológica y económica” del gobierno del FA con la “dictadura” venezolana, haciendo hincapié en el “duro informe” de Michelle Bachelet, que reconocia desapariciones forzadas, ejecuciones extrajudiciales y otros crímenes de lesa humanidad. Además, exigió que todo el FA debería pronunciarse y disparó que » si tortura alguien de izquierda no es tortura para algunos dirigentes”.
Por su parte, la senadora socialista Mónica Xavier manifestó su apoyo a la gestión de la Cancillería uruguaya para en conflicto en Venezuela y remarcó que no existe “un silencio cómplice” con el gobierno de Maduro. Consideró las diferentes posiciones en la izquierda con respecto al tema y calificó de “extremadamente preocupante” el informe de Michelle Bachelet.
La antesala del debate
Días atrás, figuras políticas como el ex presidente José Mujica, el vicepresidente Danilo Astori y el candidato presidencial del Frente Amplio, Daniel Martínez, manifestaron que la situación política en Venezuela debe ser calificada de “dictadura”.
El senador nacionalista Javier García, quien presentó esta moción en el senado, manifestó sus intenciones de que la bancada del Frente Amplio confirme sus dichos. “Veremos si el cambio de posición de los dirigentes del Frente Amplio es real y si se levantan las manos respaldando el pronunciamiento”
Por parte del Frente Amplió se cuestionó el informe elaborado por la ex presidenta de Chile, Michelle Bachelet, en su rol de Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.
Constanza Moreira declaró que se trataba de «un informe que, justamente, fue el detonante para que Martínez, por ejemplo, calificara a lo de Maduro como una dictadura». Para Moreira el informe de Bachelet se usó en forma intencional para acentuar la crisis en Venezuela. “Al que quiere hacer fuego, todo le parece combustible”, expresó. “Y la que echa leña en el fuego es la OEA, especialmente su secretario general” agregó, en referencia a Luis Almagro.