El presupuesto como condición de futuro
El lema central, “¡No olvidamos a nuestros mártires, ni que el presupuesto es responsabilidad del Estado. 6+1% YA!”, sintetizó el reclamo de destinar al menos 6% del PIB para educación y 1% para investigación. Los gremios advirtieron que sin esos recursos no hay condiciones para garantizar una educación pública digna.
Estudiantes de Secundaria señalaron que la falta de presupuesto se refleja en techos que se caen, cañerías deterioradas, instalaciones eléctricas peligrosas y ausencia de equipos multidisciplinarios que atiendan problemáticas como violencia de género o salud mental. La FEUU, por su parte, denunció que el presupuesto universitario permanece estancado desde hace años, lo que limita el ingreso de nuevos estudiantes y compromete la calidad académica.
También desde Formación en Educación se reiteró el pedido de creación de la Universidad de la Educación, autónoma y cogobernada, para dar más voz a quienes se forman como docentes.
Presupuesto, educación y derechos humanos
Las proclamas leídas en la plaza Primero de Mayo sumaron otros ejes de denuncia. El movimiento estudiantil rechazó la transformación educativa impulsada en el gobierno anterior, a la que calificó como una política que concibe la educación como un “negocio” y que responde a “intereses del capital y del imperialismo”. En esa línea, se estableció un vínculo político con el reclamo internacional: exigir que el gobierno uruguayo condene el “genocidio” contra el pueblo palestino y lo llame por su nombre.
“6+1 no es sólo una consigna para pintar paredes, es condición de existencia de una educación liberadora”, expresaron desde GSM. La FEUU sostuvo que “una educación pública de calidad y accesible es una condición necesaria para la justicia social” y que “aunque el derecho a estudiar esté en los papeles, sin presupuesto no hay becas, docentes ni salones”.
El acto cerró con un componente cultural: actuaciones en vivo de KungFu OmBijam y KB, Malditos Planetas y La Reina de La Teja.