Lamentan que, sin embargo, del lado de las autoridades de los aurinegros observaron “un silencio frío y preocupante”.
«El silencio de parte de las autoridades del club contrasta con la respuesta de la sociedad toda y la comunidad carbonera, que se ha volcado masivamente a expresar públicamente su apoyo a la iniciativa de nuestra campaña, que exige expulsar a los criminales de Peñarol».
«Estamos acercándonos al segundo millar de firmas de socios, hinchas, personalidades de la cultura y el deporte. Hemos recibido el apoyo de más de 40 agrupaciones de Peñarol y más de 50 organizaciones sociales y de DDHH. Prensa local e internacional está a la expectativa», dice la misiva.
“Todos creíamos que íbamos a tener la oportunidad histórica de celebrar, en el mes de la memoria, un gesto contundente de profunda humanidad por parte de las autoridades del club”, se indicó desde la organización de derechos humanos.
A la vez, preguntan: “¿De qué lado se van a parar? ¿Dónde quedará su nombre en la historia?, ¿en la lista de los que se decidieron por los DDHH, o en la lista de los que ampararon genocidas?”.
Gavazzo fue condenado por 28 homicidios especialmente agravados, incluyendo el secuestro y ejecución del maestro Julio Castro, y la tortura y desaparición Roberto Gomensoro.
Mientras que Cordero fue condenado en la megacausa Plan Cóndor y Automotores Orletti, por privación ilegítima de la libertad de 11 detenidos desaparecidos en Argentina, involucrado, entre otros delitos, en la desaparición de María Claudia García, nuera embarazada del poeta argentino Juan Gelman y su nieta Macarena Gelman (recuperada), y el secuestro y asesinato de Alberto Mechoso (cuyo nieto figura en el plantel actual del Club Atlético Peñarol).