Pose remarcó: «Claramente la PCP es un aporte patronal» destinado a atender la disminución de trabajadores en las empresas financieras. Este aporte permite «recaudar por la forma en que se desarrolla el negocio, que lo hace de repente con menos trabajadores pero con más volumen». Por si esta explicación pudiera resultar por sí sola poco convincente agregó: «Ninguna norma en el país dice que el aporte patronal debe estar solamente vinculado a las remuneraciones de los trabajadores en relación de dependencia. Para dar un solo ejemplo: la Caja Rural integra el BPS y su aportación patronal no va por la vía de la remuneración de los trabajadores, sino que [desde 1986] se calcula por la cantidad de hectáreas de las explotaciones y su índice Coneat».
No terminaron aquí los argumentos de Pose destinados a rebatir afirmaciones poco informadas sobre la PCP, como la de que se aumentó el aporte patronal. «No es así; ya directamente la propia norma legal dice que se rebajaron en un 5,5% los aportes patronales sobre la nómina que se venían pagando [hasta 2008]. Después la ley prevé en el tiempo una nueva rebaja del 4,5% del aporte patronal, y además una emisión de bonos por la cual hasta un 4,5 de ese aporte patronal queda en bonos, que se devolverán una vez que el sistema llegue a su maduración. Por lo tanto hay un triple abatimiento [del aporte patronal] asociado a la prestación complementaria. Cuando se cumplan todas las previsiones de la ley, se alcance el nivel de reservas previsto y se apliquen los sucesivos abatimientos, el aporte patronal va a quedar reducido a la mitad de lo que era anteriormente, afirmó el abogado.