En las últimas horas la empresa “levantó” una reunión fijada en la Dirección Nacional de Trabajo (Dinatra) e informó que “no tiene previsto enviar trabajadores al seguro de empleo ni cerrar ninguna de las plantas industriales”.
Pero el sindicato de funcionarios y la Federación de Trabajadores de la Industria Láctea (FTIL) desconfían del proceder de los responsables de esa empresa, que apuntaría a generar una reestructura con pérdida de puestos de trabajo incluida.
Como telón de fondo del presente de Calcar aparece la instrumentación del Fondo de Reconversión de las Industrias Lácteas que sería aprobado este miércoles en la Cámara de Diputados tras haber obtenido el visto bueno de los senadores. Ese fondo, de 10 millones de dólares, aportaría recursos a empresas de economías enclenques siempre y cuando presenten proyectos de reconversión. Entre las destinatarias estaría la cooperativa carmelitana.
El dirigente de la Asociación Laboral de Trabajadores de Calcar (Altrac), Luis Guigou, dijo a La Diaria que los trabajadores de Calcar “no nos oponemos a una reestructura, pero no queremos ser la variable de ajuste”, comentó y recordó que “ya hemos sufrido pérdida salarial y de puestos de trabajo” debido a las sucesivas crisis que esa empresa ha atravesado. “En ningún lugar del articulado de ese fondo de reconversión se contempla la posición de los trabajadores ni de los pequeños productores”, denunció el dirigente lácteo coloniense. “Debería haber una salvaguarda de los puestos de trabajo, sobre todo en ciudades chicas, donde cada salario resulta muy importante para la economía local”, agregó.
Guigou opinó que en caso de llevar adelante una reestructura Calcar debería apuntar a los cargos gerenciales: “hay una estructura macrocefálica, porque hay un puesto gerencial cada siete operarios de planta”.