Alegan que, en materia de negociación colectiva, el actual rectorado “ha intentado imponer una cláusula totalmente abusiva en los ‘preacuerdos’ salariales” que le permite reservarse el derecho de “incumplirlos unilateralmente”.
Sostienen que, debido a esta cláusula, desde diciembre de 2019 no han podido firmar ningún acuerdo.
Para el sindicato hay un “doble discurso” que ha aumentado su nivel de “paroxismo”. En este sentido afirman que en la Rendición de Cuentas la Udelar “pidió cero peso para el incremento del salario real” y solo pidió una actualización por el 100% de inflación pasada.
“Esto afecta particularmente a los funcionarios no docentes que no pueden beneficiarse de otras solicitudes, como por ejemplo las destinadas al incremento de horas docentes o creaciones de cargos no docentes”, subrayan.
Más adelante sostiene el sindicato que l Rectorado aprobó nuevos recortes. De esta manera entre “los pocos y magros beneficios” que reciben se les ha “retaceado” las partidas presupuestales no ejecutadas y “pone trabas” al momento de instalar ámbitos de discusión tripartito.
“Por todo ello, estamos en conflicto. Que la Universidad se pinte de pueblo, de negro, de mulato, de obrero”, finaliza Affur, recogiendo una frase de Ernesto Che Guevara durante un discurso en la Universidad de La Habana en diciembre de 1959.