El comunicado recordó que el medio ya ha incurrido en estas situaciones anteriormente, ya que a fines del año pasado APU habría tenido que solicitar el reintegro de cuatro periodistas pertenecientes al sindicato, de los cuales tres eran mujeres.
Por lo que con dichos antecedentes y esta situación particular denunciada, se solicitó el "reintegro inmediato" de la periodista Viviana Sosa, despedida injustamente.
Por su parte, la FIP compartió el texto en su cuenta de Twitter, en donde manifestó su repudio a la situación y manifestó sumarse al pedido de APU de inmediato reintegro del cargo.
Persecución sindical y machista
El secretario general de APU, Rody Olivera, en diálogo con La Diaria, dijo que el sindicato informó en un mail, enviado pasado el mediodía, quiénes eran las dos trabajadoras que iban a parar el 8M. Luego, cercanas las 14:30 de la misma jornada una de ellas recibió un WhatsApp con la notificación del despido "por razones de mejor servicio". En el mimso mensaje se le informaba además que debía pasar el próximo lunes a cobrar la liquidación.
Para el secretario es una clara señal de que "no había planificación de despedir a la compañera" previo a la notificación. La periodista a su vez explicó que la encargada le preguntó si iba a parar el 8, antes del mediodía, a lo que ella contestó afirmativamente. Fue entonces que la superior no sólo le comentó que pasaría un formulario para que diera cuenta de su decisión, sino que además le pidió que armara para antes del viernes "un par de notas que tengan que ver con el 8 de marzo, para hacer un suplemento especial" en relación a ese día. "La compañera le dijo que lo armaba sin problema y al rato la despiden", relató Olivera.
El secretario general de APU dijo que mantuvo contacto con el abogado de la empresa y que le informó que el despido era "por cuestiones laborales" y que no tenía "nada que ver con el paro". Sin embargo, "después de echar a la mujer, porque el abogado les recomendó, sacan un comunicado, que mandan por Whatsapp, diciéndoles a las trabajadoras que si quieren parar pueden parar. Es una vergüenza brutal, un descaro, una desfachatez", cuestionó el dirigente.
Respecto a si el sindicato tomará acciones legales, Olivera dijo que en principio están intentando negociar con la empresa la restitución de la trabajadora, pero entienden que la negociación "ya está cerrada, porque ya se le indicó que pase a cobrar la liquidación".
"La compañera entiende que está siendo despedida por ser miembro del sindicato, por ser mujer y querer parar un 8 de marzo, después de que el PIT-CNT aprobó y respalda el paro de las trabajadoras mujeres", contó el dirigente sindical. En ese sentido, afirmó que "esto ya no es un tema solamente sindical, sino que también es de género".