Mencionó la Rendición de Cuentas y en ese marco, ¿cómo es la situación salarial en el sector público?
-Hay situaciones diferentes. En el caso de la Administración Central y Servicios Descentralizados, que representa COFE, tenemos un convenio salarial que llega hasta 2025, donde recuperamos el salario perdido en los primeros años de este gobierno, sobre todo para los más bajos. Esto no quita que haya sectores que igual, no directamente por el salario pero si por beneficios, se vayan a movilizar en esta Rendición de Cuentas. Sobre todo por temas vinculados a las diferentes instituciones. Hay un debate sobre el tema de carreras administrativas, hay una serie de puntos que están en la agenda pública y que pueden generar conflicto.
Eso en el caso de la Administración Central. La enseñanza también tiene un convenio hasta 2025 donde también recuperan el salario que se perdió. Las empresas públicas no llegaron a firmar un convenio. Estas no dependen de la Rendición de Cuentas, sino del presupuesto de la OPP (Oficina de Planeamiento y Presupuesto), pero seguramente van a estar movilizadas por esos temas. O sea que el sector público, más allá de los convenios que están firmados, seguramente aproveche, los que estamos vinculados a la Rendición, para impulsar lo que hemos venido reclamando sobre ingreso de personal, mejora de las condiciones de trabajo, de inversiones. Esta es la última que pueda aumentar el gasto o sea que si no se consigue ahora hasta el próximo gobierno no habrá nada.
¿Han evaluado el impacto de la reforma jubilatoria en el sector?
-Primero, de forma directa, como en el resto de todos los trabajadores. Es una reforma jubilatoria que básicamente lo que plantea es aumentar los años de trabajo para cobrar igual o menos jubilaciones que las que se cobran ahora. Por lo tanto genera un rechazo de los sectores populares. Sobre todo en el sector del trabajo viene generando un rechazo importante, porque esta reforma jubilatoria como es sabido cuenta con el desacuerdo de los tres directores sociales del BPS. Uno puede decir “bueno el representante del equipo de los trabajadores si el Pit-Cnt esta en contra es lógico que este contra. Capaz que el de los jubilados lo mismo”. Pero también el representante de los empresarios está en contra de esta reforma. Además las organizaciones sociales, en su gran mayoría se han manifestado en contra. Aparte de eso según las encuestas de cada 10 personas siete no acompañan o no conocen el contenido de la reforma, por lo cual es llamativo que el Poder ejecutivo siga adelante con una reforma que tenía más de 300 artículos, que se modificaron en las últimas semanas más de cien, en esto que se transformó más que en una reforma en “Antón Pirulero” porque por un lado saltó Cabildo Abierto, después el partido Colorado y todos queriendo hacer su juego. Entonces decimos que es un Antón Pirulero y que está claro que en definitiva esto que se vota no tiene nada que ver con lo que presentó al principio el gobierno ni mucho menos con lo que entendemos los trabajadores que debería establecerse para una reforma seria de las jubilaciones, pensiones y de la seguridad social en general.