Las privatizaciones, no obstante, no logran consagrar “la premisa por la cual se plantean, sino que vemos que lo que logran y permiten es que privados se queden con la plusvalía de los trabajadores. Tenemos a trabajadores con salarios y beneficios frente a otros trabajadores que parte de su salario se paga por el privado, lo que genera una fuerte inestabilidad laboral”.
“Tenemos esa cuestión silenciosa de las privatizaciones y las tercerizaciones que dejan al organismo como una grifa”, sostuvo. Y agregó: “Bajo la órbita de un ente del Estado se crean cantidad de empresas tercerizadas que lo que hacen es quedarse con parte de lo que los trabajadores producen, provocan precarización del trabajo, inestabilidad”.
En Ancap, por ejemplo, “tenemos una empresa que se llama Matriz que terceriza las tareas para el propio ente y tenemos compañeros de esa empresa trabajando en lugares de tarea permanente, en condiciones diferentes respecto a los funcionarios de Ancap. Ese es un gran desafío que nosotros tenemos a futuro. Eso provoca una situación silenciosa de entrega que es generalizada porque comprende a cualquier parte de la administración, desde la parte jurídica a gestión humana”.
Venta en el supergas
Subrayó que una situación similar se da en el supergás, donde ronda la idea de que Ancap venda sus plantas de procesamiento a privados. “Está planteado que Ancap tiene opción la venta de las plantas. Eso fue resistido por la coordinadora de sindicatos de Ancap y por nuestro gremio que allí participa. Está planteado en el pliego”, dijo en referencia a la renovación de los contratos con las empresas que está en curso. “Es muy preocupante, si bien no está definido, es una posibilidad de que al final del período de arrendamiento Ancap pueda decidir venderlas. Es preocupante porque no deja de ser infraestructura del Estado. Y sabemos de los malos antecedentes, generalmente no son ventas, en realidad son entregas a privados”.
En cuanto a las perspectivas para 2023, Belo señaló que para los trabajadores de Ancap el horizonte es seguir resistiendo. “Vemos en el horizonte el embate de la tercera etapa de la entrega del portland. Tenemos planteado ir más allá y tenemos en vista la posibilidad de ir al ámbito judicial, por lo que tiene que ver con la transparencia”.
También se proponen recurrir al Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM) para que este exprese su postura respecto a la explotación de la piedra caliza, necesaria para la producción de cemento portland. “Eso es algo que está a nombre de Ancap, pero esta no puede entregarlo a terceros sin que haya una autorización de la Dirección Nacional de Minería. Queremos saber cuál es su posición al respecto”.
Además, junto con todo el movimiento sindical, “vamos a tener que resistir la reforma de la seguridad social propuesta por el gobierno y en estudio del Parlamento. Eso nos une a todos. Veremos cómo se sale del Pit-Cnt con este tema porque es algo que nos trasciende a los gremios”.
En este sentido recordó que la asamblea representativa de la Federación Ancap “planteó ir explorando esa posibilidad de ir a un referéndum y lo hemos manifestado en el Pit-Cnt”. No obstante, “todavía no se resolvió plantear esa estrategia. Lo que definimos fue que si se confirma esta ley, nos parece importante buscar las mayores alianzas posibles para llevar adelante un plebiscito porque entendemos que es la única herramienta que tenemos para ponerle un freno a esto”.