Al respecto, desde Utmides consideran que “el Estado exige a las organizaciones voluntarias que asuman con minuciosidad la carga de la gestión y burocrática que no asumió por su cuenta”. “Las organizaciones sociales asumen la tarea de brindar alimentos: no son las responsables de seguimiento de los programas y la sistematización de datos".
En la misma línea se expresaron en las últimas horas desde la CPS. “Nosotros somos una organización solidaria que organiza ollas populares, dedicamos mucho tiempo a esa tarea que implica una logística compleja”, dijo Esteban Corrales de la coordinadora, y agregó que el hecho de que “el Ministerio de Desarrollo Social no maneje datos de ollas populares habla de la desidia con la que ha tomado todo este problema”.
En tanto, desde los trabajadores sindicalizados del Mides también señalan que “la demanda alimentaria de la población sigue siendo muy alta, configurando uno de los principales motivos de consulta en los diferentes programas del ministerio”.
“En un marco en el que la pobreza continúa aumentando, preocupa que la administración interprete que la baja en el uso de programas alimentarios corresponde necesariamente a una baja en la demanda. Los trabajadores entendemos que, por el contrario, se debe a una reducción de los beneficios y al aumento de las trabas burocráticas que dificultan el acceso”, aseguraron desde el sindicato.
“Las respuestas del Mides ante la demanda alimentaria siguen siendo insuficientes, y de hecho se han debilitado una vez se levantó la emergencia sanitaria”, señalaron.
“Las familias se ven vulneradas y revictimizadas, expuestas a una situación en la que, aunque acuden en reiteradas ocasiones al ministerio, no encuentran respuestas a sus demandas. La falta de acceso, sumada al constante cambio de criterios y la falta de información clara sobre beneficios expone también a los trabajadores, quienes, no pudiendo dar respuestas, sufren constantes situaciones de violencia”, concluyó el sindicato de trabajadores del Mides.