Ademas resolvieron tres horas de paro semanales “facultando a consejo directivo a su aplicación y a implementar por parte de los respectivos delegados y directivos de plantas”.
Los trabajadores realizarán volanteadas y movilizaciones puntuales.
No descartan analizar medidas tendientes a la afectación de exportaciones “en función de la situación del conflicto”. Una medida similar fue analizada en anterior conflicto y llevó a mantener contactos con exportadores y misiones diplomáticas.
Solicitarán, con carácter urgente, un reunión con el ministro de Trabajo, Pablo Mieres a efectos de comunicarle la actual situación de conflicto “y su probable agravamiento en caso de encontrarse un ámbito para negociar”.
De la misma manera solicitarán reuniones con las gremiales de productores, el Parlamento y las Intendencias departamentales, así como las Juntas departamentales y los ministerios vinculados con la lechería.
Asimismo la asamblea decidió adherir a la Marcha del Silencio a realizarse el sábado 20 de mayo en reclamo de verdad y justicia.
Finalmente la asamblea se declaró en sesión permanente “pudiendo ser convocada en forma urgente por el consejo directivo y/o consejo nacional de delegados, si la situación lo amerita”.