En la convocatoria se expresa que "la policía nacional se moviliza por un salario digno". "No más promesas por parte del Poder Ejecutivo, el momento de respaldo es ahora", agrega.
Los sindicatos policiales inicialmente reclamaron 22% de aumento salarial para recuperar la caída del salario que tuvieron en los últimos años. Planteaban que se aumentara 8% más el ajuste que corresponde al índice de precios del consumo (IPC) este año; que en 2023 fuera de 6% más el ajuste asociado al IPC; y que en 2024, el último año de esta gestión, el aumento fuera de 8% más el IPC. Al saber que no van a llegar a ese aumento, el reclamo se basa en conseguir “un plus” al aumento de los funcionarios públicos, por entender que “es un reclamo más que justo y prometido hacia el funcionario policial”.
La USIP mantuvo una reunión con Luis Alberto Heber, ministro del Interior, con el objetivo de posicionar este aumento salarial en el marco de la próxima Rendición de Cuentas. Según informaron, Heber les dijo que la Confederación de Organizaciones de Funcionarios del Estado (COFE) había planteado como “condición innegociable” para la firma con el gobierno que no hubiese aumentos diferenciales para policías y militares. Esto desató un cruce entre sindicatos y COFE desmintió al ministro del interior.
Tras las negociaciones infructuosas, y en reclamo de un “salario digno”, resolvieron convocar a una concentración. La consigna es: “No hay respaldo sin salario”.
La USIP recibió apoyos internacionales para esta convocatoria. El Sindicato Policial de Buenos Aires y la Asociación Profesional Policial de Santa Fe, ambos de Argentina, el Consejo de Policías de Perú y la Policía Nacional de Colombia emitieron mensajes de respaldo a la convocatoria.