Asimismo cuestionron que la oposicion propone mantener la negociación colectiva, pero como pantalla. «No dice que la inmensa mayoría de los trabajadores vamos a recibir un enorme masaso en lo que tiene que ver con el poder adquisitivo de salarios, jubilaciones y pensiones. En épocas de contracción económica los sectores populares vamos a pagar los costos de ese ajuste», afirmó.
Por otro lado, hicieron algunas consideraciones, desde la perspectiva de la Federación de Ancap. «Ocultan la propuesta que han hecho acerca del monopolio. Decidieron no incluirlo y nos llama la atención que a Lacalle Pou no le importó el pensamiento de un millón y medio de uruguayos que ,en el plebiscito del 2003, expresaron que querían mantener el monopolio de los combustibles. No le importa la decisión popular del pueblo y entre cuatro paredes accede a no incluir en este documento el tema de la libre importación de combustible», señaló.
Con respecto al precio del combustible, explicaron que es necesario tener en cuenta aspectos como ,por ejemplo, que para bajar las tarifas no es mediante la libre importación y que eso esta demostrado. «En los últimos 5 años el gasoil no ha tenido variaciones,aumentó 50 centésimos en 5 años», valoró Rodríguez.
De acuerdo al dirigente sindical, la propuesta de la coalición nos da otro dato a tener en cuenta: habla de atraso cambiario y de presión sobre tipo de cambio. «Lo que quieren decir con esto es que si el próximo gobierno es de Lacalle Pou, va a devaluar, el dolar se va a disparar y el año que viene superará los 45 pesos». Esta situación, explicó, influiría en la compra de materia prima, que representa el 40% del costo del combustible. De esta forma, aumentarían las tarifas.
«Esta coalición neoliberal va a cumplir con los compromisos asumidos con las cámaras empresariales y los sectores exportadores de aumentarle el tipo de cambio . Ellos se van a seguir enriqueciendo y nosotros los trabajadores vamos a ser cada vez más pobres porque va a generar inflación y vamos a perder poder de compra, de salarios y jubilaciones.», enfatizó.
Se mostraron muy preocupados ante el destino de las plantas de cemento y de las familias que viven de esa actividad. «Tenemos derecho a saber que va a hacer el señor Lacalle Pou con las plantas de cemento, con los cientos de puestos de trabajo y familias que dependen de esa actividad, del ingreso que genera la producción de Portland en manos del Estado y con el mercado interno de estos departamentos. Queremos saber qué va a pasar con las plantas de distribución de combustible. Decenas de familias dependen de ese trabajo, así como del mercado interno que mueven las familias generando consumo interno en esos lugares», explicó.
Cuestionaron que el programa «no dice una sola palabra de la reforma de la seguridad social». Esto, a su entender, es debido a que tienen la intencion de aplicar una reforma «ampliamente recesiva». «Van a ir hasta donde le ponga limites la fuerza que tenga el movimiento sindical. «Sabemos que no van a tocarle ni un privilegio a la caja militar», dijo haciendo referencia a que Manini firmó el documento con alguna condicion de ese tipo.»Los uruguayos y uruguayas vamos a seguir bancando estos privilegios».
También hicieron hincapié en la Ley de urgente consideración y cuestionaron que no se den a conocer los detalles.»Si fueran beneficiosos para el pueblo lo darían a conocer ,sabiendo que le reditúa votos. El tema es que es el corazón del programa neoliberal: desregularizacion, flexibilizacion laboral, privatizacion de empresas publicas y reduccion del Estado a la mínima expresión», remarcó.
«Entendemos que un programa neoliberal es imposible explicitar antes de las elecciones porque si lo hicieran no tendrían el respaldo de la ciudadanía», reflexionó.
Ante esta situación,la Federacion Ancap ya comenzó a reorganizarse, a realizar asambleas junto a Sunca. «Estamos construyendo un camino de lucha y resistencia para defender las plantas de cemento. Vamos a construir una enorme confederación que incluya a todos los sindicatos de las actividades asociadas a Ancap y ,desde allí, proponer a nuestra central sindical construir un enorme frente social de resistencia y de lucha donde estén incluidas todas las organizaciones sociales y movimientos», adelantó.
«Estamos convencidos que si se vota un gobierno neoliberal van a venir por nosotros, por la federación, por los sindicatos por los trabajadores, por las empresas públicas y nuestro desafió mayor es organizarnos para resistir y luchar», concluyó.