Devoto alega perdida de confianza para el despido del empleado.
“Estamos hablando de un trabajador con una antigüedad de tres años con un legajo limpio en sus funciones”, agregó.
“La empresa ha tomado una decisión inhumana despidiendo a un trabajador por comer un sándwich de merma, y cuando decimos de merma decimos un sándwich que está para tirar. Lo comió porque realmente tenía hambre”, sentenció el sindicalista.
En conflicto
Destacó que el sindicato ha agotado todas las instancias, tanto como bipartitas y tripartitas. “Fuimos al Consejo de Salarios y la empresa se ha negado en todos sus términos en reincorporar al trabajador”.
“No nos cabe en la cabeza la posibilidad de un no reintegro a su puesto de trabajo cuando dimos todos los argumentos del hambre del compañero y sin embargo la empresa se cierra a no retomarlo”, subrayó.
Baiz explicó que el Poder Ejecutivo hizo una propuesta, “que compartimos, de tomarlo un mes en el seguro de paro para reflexionar y ver los caminos a seguir. Pero la empresa, junto a la Cámara de Comercio se cerró a una solución”.
“Agotamos todas las instancias de dialogo y ahora entramos en conflicto para la reincorporación del trabajador”, concluyó.