Por otro lado, más de un tercio de las personas utiliza el auto con mayor frecuencia para trasladarse, especialmente entre los niveles socioeconómicos altos y los mayores de 45 años. Los mayores de 60 años y las personas de bajos recursos se desplazan principalmente a pie, mientras que la moto destaca entre residentes del interior y el grupo de 45 a 59 años.
Insatisfacción
En términos de satisfacción, más de cuatro de cada diez personas se declaran algo o muy satisfechas con el sistema de su ciudad, proporción que aumenta en el interior, entre los adultos de 30 a 59 años y en los sectores medios y altos. En cambio, poco más de un tercio se manifiesta insatisfecho, tendencia que crece a medida que desciende el nivel socioeconómico y la edad. Los montevideanos son los más críticos: casi la mitad (30% algo insatisfecho y 16% muy insatisfecho) está disconforme con el transporte capitalino.
Sobre el conocimiento de las propuestas de reforma, más de la mitad de la población dice tener algún grado de información, en especial los montevideanos (dos tercios) y los sectores medios y altos. Sin embargo, cuatro de cada diez no conoce las propuestas, porcentaje que se eleva entre personas de nivel bajo, de 30 a 44 años y del interior.
Alternativas
Al preguntar por alternativas, casi la mitad (45%) considera que no tiene elementos para evaluar cuál es la mejor opción. Sumando a quienes no saben o prefieren no contestar, el desconocimiento alcanza casi al 60% de la población. La opción más elegida entre quienes sí se pronuncian es la circulación en superficie con carril exclusivo por las calles Colonia y Mercedes, preferida por más de dos de cada diez montevideanos, tanto del Frente Amplio como de la Coalición Republicana. El túnel por 18 de Julio —ya descartado— era la segunda opción, más valorada por votantes del FA y por jóvenes de 30 a 44 años.
Finalmente, casi cuatro de cada diez personas tienen dudas sobre si la reforma realmente optimizará los tiempos de viaje, especialmente los montevideanos, los sectores medios y altos, y los más jóvenes. La principal preocupación ciudadana (más de un tercio de las respuestas) es el tiempo que duren las obras y las molestias que ocasionen en el tránsito.